domingo, 13 de enero de 2008

PREMIADOS POR APRENDER A CONVIVIR

Segundo premio: C.E.I.P. "La Ina" - Jerez de la Frontera (Cádiz).
Con un abanico de actividades muy variado y justificado dentro de un marco teórico coherente, este centro viene perseverando en el trabajo por la convivencia y la solidaridad desde hace tiempo, hasta convertirse en un punto de referencia para su barriada. Bajo las directrices de la prevención, la educación en valores -destacadamente la coeducación- y la constancia, el colegio ya ha obtenido reconocimientos, a los que podrá añadir éste por la calidad y originalidad de las prácticas desarrolladas: los programas de acogida de profesorado y alumnado, el de competencia social, el cariñograma, el reparto de espacios en el patio, el rincón de pensar, la escuela solidaria, la formación de padres, los alumnos ayudantes, la participación de la junta de delegados de alumnos y padres... Todos, incluidos ahora también el profesorado y las familias implicadas, podrán seguir acumulando "Lainitos" merecidamente. Para su valoración ha sumado su gran despliegue de medios y acciones: la colaboración con numerosas instituciones y ONGs del entorno, la integración de minorías sociales y culturales, y el conjunto de material complementario reelaborado. "Conviviendo aprendemos a vivir mejor. Desde hace más de dieciséis años llevamos planteándonos en nuestro centro cómo educar en valores y para la convivencia. Las características de nuestro entorno nos han hecho plantearnos este tema con toda la implicación, el compromiso y la fundamentación científica que ha estado al alcance de nuestras posibilidades".
Mención honorífica: C.E.I.P. "Tierno Galván" - Armilla (Granada).
Se aprecia que estamos ante un centro pionero de la red andaluza "Escuela, espacio de paz", porque, a partir de 2.002, un grupo estable de trabajo conformado por su Claustro impulsa buenas prácticas educativas, vertidas ahora en una Memoria muy bien expuesta y que describe con gran coherencia su realidad. Actuaciones tales como el Plan de igualdad, el encuentro intergeneracional, la integración sociocultural -y especialmente la del inmigrante-, la Semana Cultural, la Escuela de Padres, la campaña de teatro escolar sobre valores, las celebraciones significativas, la apertura del centro al entorno, la agenda escolar... exceden el ámbito del propio colegio para enmarcarse en un proyecto de localidad. Como ellos mismos dicen, es "una escuela llamada a salir de ella misma; escuela que se obliga por inercia y coherencia a trabajar en colaboración con los demás centros, asociaciones e instituciones locales; con vocación de involucrarse en todos los proyectos que signifiquen un servicio desde la escuela a la comunidad, y desde la comunidad a la escuela". El CEIP Tierno Galván coordina este proyecto intercentros, reconocido por un Ayuntamiento que colabora estrechamente, así como otras entidades, ONGs y asociaciones. La formación del profesorado, en conexión con la Universidad de Granada, y el ánimo que se transmite auguran un futuro aún más esperanzador en la mejora de la convivencia. "El sueño (...) de una escuela que se plantea la transmisión de contenidos para el saber humano en función de la prioridad educativa fundamental, que es hacer creer 'el ser' y el 'sentir' humanos. Trabajar por una escuela real y concreta que no sólo quiere respetar la diversidad, sino que la busca como recurso imprescindible para la realización de las personas, para superar el fracaso escolar y mejorar la convivencia".
- Modalidad B (Centros públicos de Educación Secundaria Obligatoria, bachillerato o Formación Profesional) Primer premio: I.E.S. "La Caleta" (Cádiz).
Ha merecido el primer premio porque, a partir de un proyecto iniciado en 2.002, sus buenas prácticas se han ido consolidando y ampliando hasta configurar siete ejes de actuación en un planteamiento sistémico, fundamentado consistentemente y dirigido a pensar y organizar un Centro que genere un buen clima de convivencia. La diversidad de programas implica a un sector significativo del Claustro y muy especialmente al equipo directivo y de coordinación de actividades. Abordan la convivencia adoptando en primer lugar medidas curriculares bajo el signo de la inclusión y de la respuesta individualizada: criterios de formación de grupos del Primer Ciclo, plan de transición de Primaria a Secundaria, refuerzos complementarios en la misma aula, aprendizaje cooperativo, grupos flexibles, programa EQUAL para alumnos en riesgo de exclusión social... Han introducido también cambios cognitivos (la visión del conflicto, amplia formación del profesorado...) y estructurales (Planes de Acción Tutorial y de Actividades Complementarias y Extraescolares, participación democrática del alumnado y del profesorado con especial atención a los canales de comunicación, apertura del centro al barrio con repercusiones en la Asociación de alumnos y las Asociaciones de vecinos). Pero sobre todo destacan las intervenciones directas y programas específicos para la mejora de la convivencia, desde las Jornadas de Acogida, en las que se fomenta el sentido de pertenencia al grupo y al Centro, y todo el alumnado tiene su evaluación psicopedagógica inicial; hasta la mediación, que en su caso procede del programa de Alumn@ Ayudante, su verdadero pilar de la convivencia, en un sistema de ayuda entre iguales que ya ha alcanzado a 150 alumnos, especialmente a alumnas, cuya presencia y peso se rescata para la vida del Instituto. "El conflicto es parte de la vida de los centros educativos. Pretender que un centro se mantenga en una calma continua es pretender un imposible, es desconocer las dinámicas sociales y alejarse de la realidad. Constituyen una parte del ejercicio de la profesión docente, un elemento que debemos considerar y aprender a manejar. Es imprescindible conocer con precisión cuáles son los mecanismos que suceden en cualquier conflicto, de lo que ocurre en las escuelas cuando surgen episodios violentos".
COMENTARIO PERSONAL.
AHORA estamos dando con el quid de la cuestión. Si de veras queremos afrontar el problema de la convivencia escolar y de veras nos importa lo que pasa en nuestras aulas, aquí tenemos una solución, una forma de afrontar las situaciones desde lo positivo , desde la paz y desde las ganas de crecer. Estos colegios premiados y algunos otros, que seguro que los hay, son el ejemplo de que no es necesario mucho para ponerse manos a la obra. Lo más importante, saber lo que se quiere, hacia donde se camina, poner en relación a todos los implicados, contar con todos: padres, alumnos, profesores, trabajadores de los centros…y hacerlo desde la participación de todos y, sobre todo, ponerle muchas ganas, mucho tiempo, mucho cariño, sabiendo que todos somos juez y parte en este entramado, que nadie esta libre de culpa y que entre todos podemos conseguir unos centros llenos de vida y de participación.
Mi felicitación a esos centros y a quienes ponen en marcha estos proyectos a veces en contra de la propia administración.